miércoles, 27 de febrero de 2008

martes, 12 de febrero de 2008

Vida en la montaña
Por Rubiel De la Cruz Rabí y Gabdiel Silva ¡ahora!
estudiante@ahora.cu

Naranjo Agrio es una comunidad que crece .Pese a estar situado en una zona intrincada del Plan Turquino saguero, tiene una población de 3 mil 10 habitantes distribuidos en cinco circunscripciones. Cuenta con un Joven Club habilitado con diez máquinas y local de instrucción donde se imparte docencia, específicamente cursos de Operadores de Micro y Excel. Según su directora Yuraidis Coba Mestre, actualmente existe una matrícula de 106 usuarios, de ellos cuatro discapacitados, a la vez que se ofrecen películas y juegos instructivos para niños y jóvenes.Por sus resultados en la masificación de la computación, este Consejo Popular fue escogido como sede del Primer Evento Nacional de Joven Clubes a celebrarse del 2 al 4 de abril del presente año.
Meritoria es la labor de las compañeras de la Biblioteca-Librería que han logrado educar a la población en el arte de leer, para ello realizan la Revista Animación, proyecto cultural comunitario con énfasis en la lectura y en los que se presentan mensualmente hasta siete libros de los más de 3 mil ejemplares con que cuentan, además durante la Feria del Libro se hacen extensiones de venta a otras comunidades de difícil acceso.
El Hospital “Hermanos Carbó”, con capacidad de 19 camas que incluye ginecología, medicina y pediatría, garantiza los recursos básicos de salud.En él laboran tres especialistas, clínico, obstetra y pediatra y se ofrecen servicios de ultrasonidos, electrocardiograma, rayos x, estomatología y laboratorio clínico.Doce consultorios con sus doce enfermeras funcionan permanentemente y otros especialistas asisten al territorio toda la semana para dar consultas.

viernes, 11 de enero de 2008

En un punto de Holguín: una escuela, una campana...Por Aracelys Avilés Suárez / ara@ahora.cu


El niño dobla la esquina. Como si lo esperara, escucha un campanazo, y alza la vista. Dos hombres miran el reloj a la vez, y empiezan a caminar más rápido. Otro estruendo, y el niño se echa a correr. La madre también escucha allá en la casa, mientras recoge los vasos del desayuno. Los campanazos llegan hasta el hospital, los enfermos se despiertan y el niño corre.Le faltan dos cuadras, otro campanazo, una, solo un poco. Al fin se ve la entrada de la escuela. En el patio sus compañeros se apresuran para formar frente a la bandera, con la misma ansiedad de las hormigas que encuentran un terrón de azúcar, y se disparan hacia él. Así comienzan todas las mañanas en el seminternado Raúl Gómez García, de Urbano Noris. Un centro escolar donde no se conoce el ruido del timbre eléctrico; como buenos románticos rigen sus horarios por el sonido de la vieja campana que acompaña a la escuela desde su año fundacional, en 1924. La cuerda para tocar el badajo se amarra al lado de la pizarra, y la profesora de esa aula es la encargada de tocarla en los horarios pertinentes. Esa es una misión que se hereda, los maestros que han tocado la campana a lo largo de estos 84 años podrán sentarse un día y contar las historias que no entenderá otro profesor. También lo harán sus alumnos, los únicos niños que pueden anticiparse al movimiento de toda la escuela.Imaginemos que una cámara ha registrado lo sucedido en este lugar desde la primera mitad del siglo pasado hasta hoy. Se advertiría un gran movimiento alrededor de la campana, movimiento de niños, de profesores, de las instalaciones, que no siempre estuvieron en el mismo lugar; darían cuenta, además, de una gran cerca de púa que separaba la parte pública de la privada.“Los de la pública les tirábamos tacos a los del otro lado, que eran los niñitos ricos” cuenta la profesora Mercedes García a cualquiera que vaya por la escuela y se interese por su historia, “aunque yo tenía amigos allí, es decir no todos eran iguales, pero los adultos se empeñaban en marcar la diferencia, en el ‘59 tumbaron la cerca y ya todo fue diferente”. Mercedes ha dedicado al magisterio y a esta institución 33 años de su vida.También rememora las excursiones que organizaba la escuela a Dos Ríos en honor a la caída de Martí, y las veladas por el nacimiento del Apóstol, también los árboles que se sembraban en cada graduación.“Los recuerdos de los que pasan por aquí, sean alumnos o profesores son muy diferentes a los de otro centro, porque siempre hemos tenido nuestras tradiciones; sobre todo el sonido de la campana, que lo matiza todo, siempre fue así; hemos tenido la posibilidad de poner un timbre, es menos trabajoso, pero la campana es muy nuestra, esta escuela no sería la misma sin ella”, asegura Mercedes.“Fuera del aula no sé nadar”, dice con orgullo. Ella está a punto de retirarse, por primera vez va a pasar más tiempo en cualquier otro lugar que en esta escuela, aquí estudiaron sus padres, ella, sus hijos -la menor tiene 36 años-, y sus nietos. La Raúl Gómez García hace cinco años, cambió las enormes naves de madera y techo de fibro, por aulas de mampostería. Se ha ido ampliando por la explosión de matrícula, asegura Aleida Rodríguez, su directora: “tenemos unas 20 aulas, un laboratorio de computación, una biblioteca, un salón de ajedrez, y un departamento de Logopedia. Actualmente laboran aquí 51 trabajadores, de los docentes, 21 están pasando una maestría o ya son Master, lo cual es un gran logro en la enseñanza primaria, también hay nueve profesores en formación”.Las voces desafinadas y alegres de al menos 300 estudiantes, entonan el Himno Nacional, y luego el himno de la escuela con letra y música de las profesoras Cirila y Nibia: …nuestra Patria socialista necesita ciudadanos y para ella es que estudiamos…Un campanazo, ha sido la profesora. Al otro lado de la ciudad, alguien murmura ‘van a empezar las clases’, muy cerca, la gente mira el reloj para saber si la campana de la escuela sigue tan puntual como siempre.

martes, 18 de diciembre de 2007

VISITANTES ESPECIALES EN HOLGUIN.







Por estos días la ciudad de Holguín tuvo visitantes especiales. Llegaron de noche y se fueron de noche. Eran 27 niños que padecen la enfermedad Xerodermia Pigmentosa (XP). Unos alegres, otros tranquilos. Niños maravillosos provenientes de La Habana, Villa Clara, Cienfuegos, Granma, Sancti Spíritus, Moa y El Macío de la Aguada en Holguín. Ellos compartiron jornadas inolvidables en la Escuela de Trabajadores Sociales Celia Sánchez Manduley que jamás olvidaran.

martes, 6 de noviembre de 2007

HECHO REALIDAD.








El Plan Especial de apoyo a las provincias orientales revitaliza sectores con incidencia directa en la calidad de vida de la población holguinera

lunes, 5 de noviembre de 2007

SUSTITUCIÓN DE IMPORTACIONES











Los trabajadores de la Empresa de Producciones Hidromecánicas de Banes realizan un gran esfuerzo en la sustitución de importaciones que benefician el desarrollo del País.

lunes, 8 de octubre de 2007

Crece Número de Cultivadores de Bonsái en Holguín

Los que aplican la técnica en el cultivo del Bonsái en Holguín aumenta de acuerdo a las Exposiciones montadas en distintos centros laborales, cuyo arte milenario es oriundo del lejano Oriente y es capaz de lograr árboles en miniatura, cultivados en macetas, a través de una paciente labor de poda.
Este arte se identifica con las habilidades de los jardineros japoneses, donde llegó en el siglo VI de nuestra era, introducido por monjes budistas procedentes de Corea y China, aunque el estilo de la nación nipona es el más conocido en el mundo.